Fausto

14 agosto 2017

Tenía la mirada perdida cuando lo encontraron, parecía haber olvidado para siempre su capacidad comunicativa. Felipe lo miró con cierta lástima desde el otro lado del vidrio mientras terminaba de llenar la constancia de que era su familiar y demás trámite burocrático.

–Oiga como que el joven está cucú ¿no? –preguntó estúpidamente uno de los oficiales a cargo de su cuidado las últimas cuatro horas mientras le daba una mordida a la torta de chorizo que le había pintado de rojo la comisura del labio derecho.

Felipe hizo apenas un movimiento de cabeza seguido de un gemido ininteligible para que el hombre no le hablara más.
Mientras el joven, al otro lado de la habitación se remonataba a su infancia, pero sobre todo pensaba en su madre, en las grandes mejillas rojas.

Felipe terminó de leer en informe que le comunicaba que su primo había sido encontrado desnudo en un callejón cerca de la plaza de la capital, no sabía su nombre y apenas respondía con la mirada a quien le hablaba. Pero ¿qué le podía haber pasado en ese viajeí? Sólo Dios sabrá...se decía.


A veces parece impensable que una madre pueda hacer las del diablo. 

Tears - The Stone Roses

08 agosto 2017




Nuestro amor, nena, atraviesa por cambios
y no sé si estoy vivo, muerto, muriendo
o sólo un poco harto
alguien me ofreció una línea
sabes que la necesito con desesperación

Perdido en un laberinto hecho por mí
no encuentro la salida
llévate tus juicios
voy perdiendo en esta ocasión
mejor que lo creas

Así que si me escuchas llorar
o hablar entre sueños
no temas
sólo son las horas que guardo
debemos amar durante un millón de años
un amor que nunca se desvanezca
a través de las huellas de tus lágrimas

Todo lo que puedo esperar es que me veas caer
da tu mejor golpe a mi foto colgada en tu pared
olvídame
absuélveme, mi amor
he visto el futuro en los rastros de tus lágrimas

He visto el futuro en los rastros de tus lágrimas
de tus lágrimas
todas esas lágrimas…

Proyecto una sombra cada vez más pequeña conforme pasan los días
no hay tiempo de pensar, sólo me desvanezco
un tipo de magia en tus esperanzas y sueños
me muestran el futuro a través de los rastros de tus lágrimas

Las cosas que no tienen nombre

16 mayo 2017



Hacía mucho tiempo que no terminaba un cuento. Para mí, la escritura se ha vuelto un ejercicio cada vez más exigente. Recuerdo que en mis años preparatorianos podía redactar uno por semana, y por supuesto ahora los releo y no puedo evitar sentir el rubor de la vergüenza, acompañada de ternura en muchos casos. Aún no tengo una versión definitiva ni título para este último texto, pero siento que el principio lo conservaré:

Del elefante al lado de la cama se hizo la luz. Saqué de mi bolso el libro en el que hace un par de semanas había sido derramada media botella de cerveza, otra noche, lejos de esta ciudad, bajo un cielo salpicado de estrellas. Se llama El libro de Monelle, te dije; recomendación de un amigo que, en sus palabras, era una “inusual compilación de historias de Lolitas”.
Te leí un fragmento: «los besos infieles que dan las mujeres que aman quedan marcados en sus mejillas con huellas de sangre…» y cada tanto volvía el rostro hacia ti, mirándote mirar la profundidad del vacío, como si tus ojos calcularan la densidad de la noche, igual que una fotografía, y la luz tenía una forma propia de acostumbrarse a tu rostro.

El cuerpo recuerda

08 mayo 2017

El cuerpo recuerda. No sé cómo funciona, pero sucede siempre. Hace un año mi cuerpo me indicaba que algo iba mal; mis dientes comenzaron a generar presión unos contra otros en una lucha entre los superiores contra los inferiores que terminaba en empate y cuya derrota se manifestaba en el dolor mandibular que me asediaba al despertar, mientras me lavaba el cabello, y rumbo a casa. Hoy, hace exactamente un año de esa época, la lucha ha regresado, pero espero que la batalle termine pronto y no haya daños colaterales, como una despistada lengua mordida, por ejemplo.

De "La canción de la bolsa para el mareo"

19 abril 2017

"El chico se hará mayor, y con el tiempo habrá otras canciones –no muchas, quizá diez o veinte en toda su vida– que sobresalgan por encima del resto de la música que conozca. Se dará cuenta, al hacerse todavía más mayor, mientras cruce la frontera canadiense y se dirija hacia Seattle, de que estas canciones no son sólo santas o sagradas, sino que son canciones de ocultamiento –lo que los aztecas llaman canciones carroña–, que tratan exclusivamente sobre la oscuridad, la ofuscación, el encubrimiento y el secreto. Se dará cuenta de que, para él, el propósito de esas canciones ha sido apagar el sol, crear una larga sombra y protegerlo del corrosivo brillo del mundo."

Reflexiones precumpleañeras darks, pero no tanto

03 abril 2017

He terminado por acostumbrarme a las renuncias, más por imposición que por convicción. Sin embargo, algunas ocasiones, escasas, en que el humo de la noche me impide el sueño, recuerdo. Los recuerdo a todos ellos, con sus ojos coloridos ante la promesa de lo que iba a ser el futuro. Recuerdo mis propios ojos. Y olvido que hubo una época en la que todos juntos pensamos que el cambio sería más radical pero menos definitivo. Supusimos un final más doloroso y menos permanente. No escuchamos a Cioran cuando decía que lo que nos hiere y transforma no son los grandes eventos sino esos pequeños actos que forman parte de lo cotidiano.

De la risa y el juego

20 febrero 2017


Escuché algo que me gustó y con lo que me sentí identificada: “a ti no te gustan las bromas porque son mentiras; eres mala en ellas porque te riges por la verdad”. Es cierto, siempre he sido mala con las bromas y generalmente las personas terminan diciéndome: “no te lo tomes tan en serio, era broma”, pero siempre me ha costado mucho trabajo entender e interpretarlas; para mí las palabras están muy cerca de lo sacro, y jugar con ellas es algo con lo que suelo tener muchísimo cuidado, por eso es difícil comprender la forma en que otros lo hacen. No los culpo ni creo que hagan mal, pero mi realidad se mueve de manera completamente diferente.
Hace un par de meses salí con alguien de quien estuve cerca de enamorarme; irónicamente lo que me gustaba, sin saberlo, era la facilidad que tenía para mentir, lo hacía con la convicción de quien se entrega a un juicio sin temor. No es que fueran mentiras graves, en realidad todo para él formaba parte de un juego, pero ya he dicho que soy mala en ello, y ¿qué no es la mentira una broma del intelecto hacia el mundo?, porque para saber mentir bien también es necesario hacer uso de la inteligencia, de lo contrario el juego pierde valor.
Me encanta reír, y rara vez lo consigo, no pretendo hacerme la interesante con tal afirmación, al contrario, me siento mal de no poder hacerlo con la frecuencia que otras personas. También me encanta jugar, pero no ser el instrumento, eso, me temo, termina siendo una terrible broma para cualquiera.

 
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